La nueva estrategia económica de Nicolás Maduro está en marcha. Con poco margen de maniobra, su gobierno emprende una iniciativa con el fin de captar divisas y esquivar las sanciones económicas de los países afines al opositor, Juan Guaidó. La sanción de Estados Unidos está al caer y Maduro no quiere perder el tiempo.

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Nuevo capítulo de la crisis en Venezuela.

Desde que Juan Guaidó se juramentó como presidente interino del país, grandes potencias a nivel mundial se pronunciaron. Estados Unidos junto con la mayoría de los países de América Latina y la Unión Europea dieron su respaldo a Guaidó. Además, dichos países tildaron a Maduro de ser un gobernante ilegítimo por lo que se agravó la tensión internacional.

Ante el rechazo internacional, Nicolás Maduro ha diseñado un plan para hacer frente a la precaria situación económica y a las sanciones internacionales. Especialmente, las de Estados Unidos.

La economía venezolana está siendo acosada por una crisis económica que el Fondo Monetario Internacional ha descrito como “una de las peores de la historia”. Más de 3 millones de personas han emigrado del país, según las cifras de Naciones Unidas.

Ante este escenario, donde el gobierno tiene cada vez menos margen de maniobra, Maduro busca la manera de resistir. El gobierno se resiste a ceder y en los últimos días han tomado medidas sin precedentes:

Un cambio en el tipo de cambio

Parece mentira pero pagar con una tarjeta internacional en Venezuela es ahora un buen negocio. La nueva medida de Maduro ha provocado que extranjeros y autóctonos aún se frotan los ojos. Y es que durante años, el elevado tipo de cambio inflaba los precios hasta límites desorbitados si se pagaba con la tarjeta de un banco de fuera del país

Hace dos semanas, Maduro colocó la conocida como tasa DICOM en mínimos históricos. Por debajo incluso de la cotización del dólar en el mercado paralelo. El dólar se situó en torno a los 2.500 mientras que los bolívares por dólar en 3.297.

Con esta estrategia, Maduro ha puesto fin a varios años de inflación del valor del bólivar. Una de las señas de identidad del chavismo. El objetivo de esta estrategia consiste en buscar una alternativa para hacerse con los dólares, ahora que Estados Unidos presiona para negarle el acceso a ellos.

Captar remesas

Luis Vicente León, director de la encuestadora Datanálisis, explica que “al colocar su divisa oficial por encima del mercado paralelo se consiguen captar remesas de manera directa. La explicación es que la gente estará más dispuesta a vender sus dólares a través de los canales oficiales”.

Venezuela es un país con una perdida imparable de valor de la moneda local. Muy pocos son los que pueden permitirse el lujo de mantener cuentas en el extranjero y realizar sus transacciones en dólares.

Veremos si “2019 será el año de la recuperación para Venezuela”. Nicolás Maduro ha repetido esta frase de manera reiterada ya que este es el año donde, supuestamente, el líder bolivariano impulsa las reformas económicas.

Alguno analistas como Henkel García cree que el impacto de esta medida “no será significativo”. En cambio, otros pronostican un efecto “efímero” pero con poco recorrido.

La banca paga

Además de caer el tipo de cambio oficial, el gobierno tomó otra medida drástica. No fue otra que elevar el porcentaje del encaje bancario (los fondos que las entidades deben depositar en el Banco Central) y que de esta manera ya no están disponibles para la concesión de créditos.

Este es un punto muy importante ya que el encaje es la fórmula que permite a los bancos centrales responder a las crisis. Siempre y cuando ocurra un exceso de demanda de liquidez. Como sucedió en la crisis de Argentina o Grecia, cuando la gente quiso retirar su dinero al mismo tiempo.

En países con economías estables, el encaje suele situarse en torno a un 15 o un 20%. En Venezuela, con las últimas medidas el gobierno llegó a alcanzar un 100%.

Guillermo Arcay, analista de Ecoanalítica, cree que esto equivale a una “congelación de la banca”, que es la gran perjudicada. El experto cree que el plan del gobierno es “restringir el crédito y con ello la liquidez monetaria y la subida de los precios”.

En resumen, se trataría de contener la hiperinflación que golpea al país mediante la reducción del dinero que ponen en circulación los bancos al conceder préstamos. El economista considera que al haber menos dinero en circulación deberían moderarse los precios.

¿Darán resultado las medidas del gobierno?

Óscar Forero, economista simpatizante de la revolución bolivariana, aprecia falta de unidad en la política del gobierno. “Parece que cada sector empuja en una dirección, no hay una sincronía en la toma de decisiones”, dice.

Arcay tiene la impresión de que “ante una mayor presión política tanto interna como externa, el gobierno ha intentado calmar al poder. En concreto, a los grupos internos del chavismo dando la sensación de que la economía no va tan mal”.

Además, Luis Vicente León advierte de los efectos colaterales de las medidas del gobierno de Maduro. “Al eliminar el crédito suprimes la capacidad de financiamiento del sector privado. En un contexto de hiperinflación, esto mata al sector productivo”, dice.

Tanto Arcay como León coinciden en que “la estrategia del shock de liquidez no va a funcionar”. Y todo ello sin considerar el próximo impacto a la economía venezolana propinado por las sanciones de Estados Unidos.

En conclusión, ninguno de los expertos piensa que las medidas de Maduro vayan a dar resultado. Y todos vaticinan que esta situación nos llevará a una crisis económica nunca vista en Venezuela.

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