El presidente ruso, Vladimir Putin, y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, acuerdan la creación de una zona desmilitarizada en la provincia siria de Idlib para garantizar la paz.

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El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, acordaron este lunes crear una zona desmilitarizada en la provincia siria de Idlib, en el noroeste del país, que será patrullada por las policías militares turca y rusa.

La zona desmilitarizada, que debe ser creada antes del próximo 15 de octubre, dividirá las posiciones de las fuerzas gubernamentales y las milicias de la oposición, y tendrá un ancho de entre 15 y 20 kilómetros.

Idlib es el último enclave de Siria controlado por las milicias insurgentes sublevadas contra el Gobierno sirio en 2011 y aliadas de Turquía. Las fuerzas gubernamentales han amenazado en las últimas semanas con una ofensiva militar contra la zona. En la región viven unos tres millones de sirios, incluidos unos 60.000 miembros de grupos armados.

El acuerdo fue anunciado por Putin en la comparecencia conjunta de los dos líderes tras una reunión de más de cuatro horas que mantuvieron en el balneario ruso de Sochi. “A propuesta del presidente de Turquía, se ha acordado replegar hacia el 10 de octubre de esa zona (desmilitarizada) el armamento pesado, tanques, sistemas de artillería de los grupos opositores”, subrayó Putin.

Además, agregó el jefe del Kremlin, los dos líderes decidieron “retirar de la zona desmilitarizada a todos los combatiente radicales, incluidos los del Frente al Nusra”. El control y la vigilancia en esa zona correrá a cargo de patrullas móviles integradas por “unidades de las policías militares turca y rusa”, explicó Putin.

Erdogan, por su parte, destacó que Turquía colaborará con Rusia para acabar con los grupos armados radicales presentes en Idlib. “Conjuntamente con Rusia emprenderemos todos los esfuerzos para acabar con todos los grupos radicales de ese territorio”, indicó.

¿Quién controla Idlib?

Idlib está en manos de una serie de grupos rebeldes desde que el régimen perdió su control a principios de 2015. El más poderoso es la milicia islamista rebelde Tahrir al Sham, en la que se integró el desaparecido Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda hasta 2016. Existen otras milicias y grupos islamistas que luchaban bajo el estandarte del Ejército Libre Sirio y que ahora, por presión de Ankara, se reúnen en torno al Frente Nacional para la Liberación. Idlib es también el último gran refugio de los yihadistas extranjeros que viajaron a Siria.

¿Por qué esta provincia es importante para Putin y El Asad?

El Asad ha dicho que quiere recuperar “cada centímetro” de Siria. Terminar con los rebeldes de Idlib lo acercaría a la victoria, ayudaría a la provincia vecina de Alepo a estar protegida y abriría rutas en esta región hacia la costa y Damasco. Para Rusia, que ha luchado en favor de El Asad desde 2015, los combatientes extranjeros en Idlib son una gran preocupación. La reconquista de Idlib haría más segura la base aérea rusa en la provincia vecina de Latakia contra los ataques de aviones no tripulados de los rebeldes.

¿Por qué es importante para la oposición?

Idlib es el último bastión de la oposición siria -junto a una zona contigua al norte de Alepo-. Numerosos rebeldes y civiles críticos de El Asad han llegado a la región bajo acuerdos de rendición que les han permitido salir de otras zonas insurgentes en las que el Gobierno ha retomado el control. Fuera del noroeste, los opositores del régimen no tienen adónde ir, cuando no sea al exilio. La mitad de los tres millones de habitantes de la provincia son desplazados.

¿Qué hace tan complicado el ataque?

Turquía ya alberga a 3,5 millones de refugiados sirios y quiere evitar otra ola de refugiados hacia su territorio. Ankara, con el segundo mayor ejército de la OTAN, ha reforzado recientemente 12 puestos militares en Idlib tras un acuerdo con Rusia e Irán y los rebeldes aseguran que han comenzado a recibir más armas de Turquía. El gran número de insurgentes y el tamaño de la provincia -6.000 kilómetros cuadrados, aproximadamente el tamaño del País Vasco- también hacen que esta se considere una campaña costosa para Damasco. Fuentes diplomáticas creen que los rebeldes cuentan con misiles antitanques y antiaéreos. Y a diferencia de muchas de las otras áreas que El Asad ha retomado, el noroeste no ha sido debilitado por años de asedio gubernamental.

¿Terminará la guerra si El Asad controla Idlib?

El conflicto sirio no terminará con esta batalla. El ISIS mantiene un pequeño reducto en la frontera con Irak. Gran parte del territorio del país está todavía fuera del alcance del Gobierno, sobre todo en el norte y el este. Estas regiones, ricas en petróleo, agua y tierra cultivable, están en manos de combatientes kurdos apoyados por las fuerzas estadounidenses. Si bien los kurdos no son hostiles a El Asad, quieren un alto grado de autonomía, a lo que el líder se opone. Además, los rebeldes que logren salir de Idlib aún podrían encontrar refugio al norte de Alepo.

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