La palabra coronavirus es, sin duda, la más repetida en las últimas tres semanas. Pero a pesar de las numerosas informaciones sobre el Covid-19, todavía hay muchos aspectos del virus que no saben ni los científicos. Repasamos 10 preguntas que aún no tienen respuesta de los investigadores.

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El Covid-19 saltó a ‘la fama’ el pasado mes de diciembre, cuando China informaba de un nuevo coronavirus que, en poco tiempo, se convertía en epidemia en el país. El rápido aumento de los casos y, sobre todo, su salto a otros países hizo a los científicos ponerse manos a la obra para desentrañar en qué consistía este nuevo virus. Sin embargo, a estas alturas, aún hay 10 cosas importantes que se desconocen. Y que serían esenciales para frenar la pandemia.

1. ¿Cuántos infectados hay?

Es quizá la pregunta más crucial. Y también una de las más difíciles de contestar. No hay test suficientes. Y además, algunos infectados son asintomáticos. Por lo que, al no sentirse mal, no van al médico y, por tanto, no se realizan las pruebas del coronavirus.

Solo un análisis posterior, para ver si ha desarrollado los anticuerpos, permitirá a los investigadores saber quién se infectó y quién no. Sólo entonces habrá datos más reales y concretos. Y sólo entonces se podrá entender lo lejos y rápido que se propaga el virus.

2. ¿Cuál es la tasa de mortalidad?

Partiendo de la base de que no se conocen los casos reales de contagios, la tasa de mortalidad es imposible de calcular. La media mundial sitúa ese porcentaje en el 1%. Aunque la tasa podría ser menor si se confirmaran los casos asintomáticos.

Tampoco se pueden hacer estadísticas globales, ya que en países como España o Italia la mortalidad está siendo más alta.

3. ¿Cuáles son los síntomas?

Los principales síntomas son la tos seca y la fiebre. Unido al cansancio. Y la dificultad para respirar en aquellos casos más graves. Sin embargo, hay otros muchos que se han detectado en pacientes con coronavirus. Entre ellos, congestión nasal, dolor de garganta, dolor de cabeza, diarrea, secreción nasal y fatiga.

En otros casos, los pacientes han experimentado pérdida de olfato y/o gusto.

La mayoría de esos síntomas pueden ser también motivo de resfriados. Por lo que sin una prueba específica es difícil saber si alguien sufre o no coronavirus y cuáles son los síntomas que produce. O si por el contrario puede manifestarse de muchas formas diferentes.

4. ¿Qué papel juegan los niños?

Habitualmente, los niños son «superpropagadores» de las enfermedades infecciosas. En parte, porque se mezclan con muchas personas. También porque no suelen taparse al estornudar o toser y porque tienen menos conciencia a la hora de lavarse las manos.

En cuanto al coronavirus, la mayoría desarrolla síntomas leves y la tasa de mortalidad es prácticamente 0. Sin embargo, los científicos desconocen hasta qué punto contribuyen a propagar el coronavirus. No está claro cuán peligrosos pueden llegar a ser.

5. ¿De dónde salió el virus?

Lo único claro es que comenzó en la ciudad de Wuhan, en China. A finales de 2019, aunque algunos estudios revelan que ya había muertes que podrían coincidir con los patrones del coronavirus en octubre y noviembre.

Hasta ahora, la teoría más repetida es que está estrechamente relacionado con un virus que infecta a los murciélagos. Se cree que pasó de ellos a otro animal, -el más probable un pangolín-. Y de ahí a los humanos. El ‘eslabón perdido’ y cómo se infectó el paciente 0 sigue siendo un misterio.

6. ¿Habrá menos casos en verano?

La gripe y otras infecciones son menos comunes en verano. Sin embargo, los científicos no lo tienen claro respecto al coronavirus. Investigadores británicos han advertido que puede no tratarse de un efecto estacional. Y si lo es, tendrá menos importancia que en la gripe.

Al tratarse, además, de una pandemia mundial, si los casos disminuyen con el verano del hemisferio norte, podrían dispararse en el invierno en el hemisferio sur.

7. ¿Por qué afecta a unos más que otros?

En el 80% de los casos, el coronavirus es una afección leve. Sin embargo, el 20% de los infectados desarrolla una enfermedad grave. La razón no se sabe a ciencia cierta.

El estado del sistema inmunológico de una persona parece ser parte del problema. Y también puede haber un factor genético. Explicación que muchos achacan a la tasa de mortalidad e ingresos en UCI en Italia y España.

Si se lograra desentrañar, se podrían encontrar maneras para evitar que las personas que pudieran desarrollar síntomas graves tuvieran que tener cuidados intensivos.

8. ¿Cuánto dura la inmunidad?

De momento hay poca evidencia al respecto. Al igual que con la gripe, se cree que una vez que una persona ha superado el virus, sus anticuerpos le protegerán durante un tiempo. Sin embargo, faltan datos a largo plazo.

El tema de la inmunidad, además, es primordial para conocer qué será lo que pueda suceder a largo plazo. Por ejemplo, si hubiera una segunda oleada en otoño.

9. ¿Te puedes infectar por segunda vez?

De momento, son pocos los pacientes que han recaído. Los científicos no disponen de todos los datos. Por lo que de momento creen que se pudieran deber porque las pruebas iniciales no estuvieran correctas.

Es decir, un test ha podido dar un falso negativo. Y, tiempo después, comprobarse que el virus sigue en el organismo del paciente.

10. ¿Mutará el virus?

Los virus mutan todo el tiempo. Pero la mayoría de las veces no son cambios significativos. Como regla general, se suelen volver menos mortales a largo plazo. Pero eso no está garantizado.

La preocupación es que si el virus muta, el sistema inmunológico ya no podrá reconocerlo y la vacuna específica que se haya desarrollado, perderá eficacia o directamente no funcionará.

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