La participación de las empresas de capital extranjero presentes en España en la innovación es muy destacada. Aunque solo representan el 1% de todas
las empresas, son responsables del 35% de la inversión empresarial en I+D de nuestro país. Además, se han visto menos afectadas que las empresas
nacionales en la reducción del número de empresas innovadoras provocada por la reciente crisis.

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Un informe, publicado por la asociación Multinacionales por Marca España, ofrece su propia perspectiva acerca de las prioridades que necesita abordar la innovación en España para acrecentar su capacidad para impulsar una economía basada en la I+D+i. El informe destaca diez aspectos básicos que, a su juicio, deben ser tenidos en cuenta para una innovación más exitosa:

1.- La innovación debe ser el motor de la economía española. Para ello, hay que invertir en sectores intensivos en conocimiento y reorientar la economía hacia nuevos sectores con un marcado perfil tecnológico y capacidad para producir valor.

2.- Innovar la innovación. La innovación cada vez es menos cerrada y más abierta, colaborativa y participativa a través de redes internacionales integradas por empresas, universidades, laboratorios y centros de investigación que buscan una innovación más eficiente. En este contexto, es muy importante alcanzar sinergias para avanzar en la innovación.

3.- Crear la red neuronal de España. Las redes neuronales de innovación, formadas por unidades investigadoras de diversos países, están sustituyendo a las grandes instalaciones que centralizan la gestión de la I+D.

4.- Incentivar la especialización neuronal de las regiones españolas. Es necesario que las comunidades autónomas se impliquen en una estrategia estatal de innovación. Cada una de ellas tiene sus propias redes de conocimiento, universidades y centros de innovación que deberían coordinarse mejor para realizar una innovación más eficiente.

5.- Digitalización de la economía e Industria 4.0. España tiene que priorizar el proceso de digitalización de su economía para aprovechar los efectos positivos de tecnologías disruptivas como la Computación en la Nube, Internet de la Cosas o Big Data. El desarrollo de la digitalización aplicada a la industria (Industria 4.0) debe ser alentada como objetivo necesario para asegurar la competitividad de los sectores industriales.

6.- Establecimiento de nuevas fórmulas de colaboración público-privada. La innovación es un esfuerzo que requiere la colaboración público-privada para desarrollar grandes proyectos estratégicos que contribuyan a fortalecer la creación de la citada red neuronal estatal.

7.- Promoción del talento. El talento es el capital que favorece la innovación en las organizaciones. Por ello, es necesario fomentar la capacidad de atraer y retener talento de todo tipo para afrontar los nuevos retos competitivos y tecnológicos que plantea la digitalización. Van a surgir nuevas necesidades que requerirán nuevos puestos de trabajo para los que habrá que tener personal con la adecuada cualificación.

8. Fomento de la demanda. La demanda de bienes y servicios innovadores es otra de las claves para el desarrollo de la innovación en España. Es necesario estimular su demanda para aumentar el incentivo de las empresas en promover actividades de I+D+i. La adecuada planificación del marketing en nuevos productos y servicios es un aspecto decisivo para obtener los retornos esperados que compensen la inversión tecnológica realizada.

9. Incentivos a la innovación. Uno de los problemas de la I+D+i en España es el bajo índice de inversión privada, muy inferior al de la pública. Para aumentarlo, hay que promover un marco fiscal con mayores incentivos para las empresas que inviertan en I+D+i. Las deducciones e incentivos fiscales constituyen instrumentos adecuados que ofrecen a las empresas un estímulo a la innovación reduciendo su coste. La efectividad y transparencia de los mismos ha sido reconocida por la propia Comisión Europea.

10. Prioridad presupuestaria y organizativa. La evolución hacia un modelo productivo centrado en la I+D+i depende en gran medida de la prioridad que concedan la sociedad y las autoridades públicas a este cambio. Ello se tiene que concretar en acciones presupuestarias que tengan presente el impulso a la I+D+i.

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