Caixabank y Gas Natural dicen adiós a Cataluña. Ambas empresas han confirmado que se marchan a Valencia y Madrid respectivamente por la incertidumbre política. Lo hacen además por la vía rápida, acogiéndose al decreto firmado por el Gobierno.

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Pocas horas después de que el Gobierno de Rajoy aprobara un decreto que permite la salida por la vía rápida de las empresas que así lo quieran, Caixabank y Gas Natural anunciaban que trasladaban sus sedes. Lo harán a Valencia y Madrid respectivamente, dejando a Cataluña sin dos de las compañías más importantes del país. La incertidumbre política propiciaba la salida de ambas, aunque se teme que no serán las últimas.

Después de que Banco Sabadell abriera la veda entre las grandes empresas, Caixabank y Gas Natural decidían seguir sus pasos y cambiar su sede social ante el temor a una declaración unilateral de independencia el próximo martes, cuando Puigdemont comparecerá en el Parlamento catalán a petición propia para hablar “de la situación política actual”.

Caixabank, con 113 años de historia en Cataluña, reunía a su Consejo de Administración en una reunión extraordinaria este viernes y decidía, tras algo más de tres horas de debate, trasladar su sede social a Valencia. Toda una sorpresa, pues los rumores apuntaban a que sería Palma de Mallorca la ciudad elegida. Lo que no sorprendió fue que se acogiera inmediatamente al decreto del Gobierno para la salida por la vía rápida.

Poco más tarde, era Gas Natural la que confirmaba el adiós a Cataluña. Aunque en su caso no hubiera necesitado acogerse al decreto del Gobierno, -pues sus estatutos permiten el cambio de sede sin necesidad de convocar a los accionistas-, lo cierto es que la decisión no se tomaba hasta conocer esta medida de Rajoy. En este caso, todo el Consejo de Administración tuvo claro que la nueva sede estaría en Madrid, sin voces discrepantes. Un traslado que se produce después de 174 años de historia en Cataluña y siendo una de las empresas emblema de la comunidad catalana.

Gracias al decreto del Gobierno, otras muchas empresas están ya pensando en trasladarse. Es el caso del gigante Freixenet, que esperará a ver si Puigdemont hace una declaración unilateral de independencia. También Cordoniú o Catalana Occidente lo tienen encima de la mesa.

Otras como Banco Mediolanum y Arquia Banca, la antigua Caja de Arquitectos, ya han dicho adiós a Cataluña de manera oficial.

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