Los duques de Cambridge han presentado ya a su tercer hijo. Su foto a las puertas del hospital podría resumirse en 5 detalles que han llamado la atención a todo el mundo.

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Eran las 18:00 horas en Londres (19:00 horas en España) cuando los duques de Cambridge salían del hospital con su tercer hijo. Guillermo y Kate presentaban al bebé en sociedad y protagonizaban la primera foto del niño, del que aún se desconoce el nombre. Una imagen que bien podría resumirse en 5 detalles que han llamado la atención en todo el mundo.

El primero de ellos es la rapidez con la que aparecían ante los medios. Sólo siete horas después de dar a luz, Kate aparecía radiante con su hijo. El bebé nacía a las 11:00 horas y a las 18:00 horas posaba ya en brazos de su madre. Si bien él está en perfecto estado, sorprende que la duquesa de Cambridge apareciera tan recuperada en tan poco tiempo.

Kate batía su propio récord, pues con la princesa Charlotte tardó nueve horas en salir y con el príncipe George hubo que esperar al día siguiente. La mujer de Guillermo de Inglaterra demuestra que cada parto es más rápido y se recupera antes.

El segundo de los detalles hacía referencia al estilismo elegido. Con la ayuda de su peluquera, Cook Tucker, y de su estilista, Natasha Archer, Kate aparecía con un vestido rojo de manga tres cuartos y cuello bebé de encaje blanco. Un look que recuerda al que lució Diana de Gales cuando abandonó el hospital tras el nacimiento del príncipe Harry.

Un guiño que no es el primero que hace Kate a Lady Di. Ya tras su primer parto, la duquesa aparecía con un vestido muy parecido al que la fallecida princesa lucía el día que presentó al príncipe Guillermo.

El tercero de los detalles hace referencia a la naturalidad con la que Kate se ha mostrado tras sus partos. El vestido no disimula la tripita que toda parturienta tiene tras dar a luz. Al contrario que otras famosas, que intentan esconder su cuerpo, la duquesa de Cambridge no duda en mostrarse de lo más natural.

El nuevo bebé ‘real’ aparecía dormido todo el rato. Ni los flashes ni los gritos despertaban al pequeño, que reposaba tranquilo en brazos de su madre. Vestido completamente de blanco y con un gorrito, ni se inmutaba pese a ser el protagonista de la foto. Tras posar para los fotógrafos, entraban de nuevo en el hospital. Lo hacían para colocar a su hijo en la sillita del coche. La pareja salía después de la mano, siendo Guillermo el que portaba la silla con su tercer hijo.

Él mismo se encargaba de meter y colocar la silla en el coche. Además, bajaba la ventanilla para asegurar que estaba “encantado”. “Muy feliz”, decía, a pesar de tener ahora “el triple de preocupación”.

Como quinto detalle de esta primera foto de familia, los duques elegían para Twitter una foto en la que aparecían saludando al cielo. Pero, ¿a quién dirigían su mirada? Tal era la expectación, que había periodistas y curiosos en las alturas para captar el momento.

Un bebé sin nombre

De momento, se desconoce qué nombre le han puesto al bebé. Será en los próximos días cuando Isabel II de a conocer el elegido. Las apuestas se encaminan hacia Arthur, Albert o Philip.

Sin embargo, habrá que esperar al anuncio oficial, que hará la Casa Real inglesa en breve. Tras su salida del hospital, probablemente no se vea de nuevo al tercer hijo de los duques hasta su bautizo. Una ceremonia que se celebrará en un par de meses o tres.

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