Luz verde al llamado Cuerpo Europeo de Solidaridad, una nueva iniciativa de la Unión Europea cuyo objetivo es crear oportunidades para que los jóvenes trabajen como voluntarios o colaboren en proyectos solidarios.

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El Parlamento Europeo acaba de dar luz verde al llamado Cuerpo Europeo de Solidaridad, la iniciativa destinada a dar a los jóvenes la posibilidad de hacer tareas de voluntariado o encontrar empleo en un proyecto solidario en la Unión Europea.

Por 519 votos a favor, 132 en contra y 32 abstenciones, el pleno de la Eurocámara reunido en Estrasburgo (Francia) respaldó el texto legal para constituir esta iniciativa y dotarla de un presupuesto de unos 375 millones de euros entre 2018 y 2020. Después, la idea es aumentar esa dotación hasta los 1.260 millones para el periodo 2021-2027, si bien esta partida propuesta debe recibir aún luz verde de la Eurocámara y el Consejo en las próximas negociaciones presupuestarias.

El sistema busca facilitar que los jóvenes encuentren proyectos solidarios en otros países, a los que pueden apuntarse a través de la página web de la iniciativa si tienen entre 17 y 30 años (18 años cumplidos al inicio de la actividad).

El Cuerpo busca financiar la participación de jóvenes en actividades de protección del medio ambiente, la educación, la prevención de desastres, el suministro de productos alimentarios y de primera necesidad, y la recepción e integración de inmigrantes y solicitantes de asilo.

Ya el pasado mes de agosto la Comisión Europea publicó una convocatoria para la presentación de propuestas de proyectos, que pueden ser gestionadas por organizaciones acreditadas o por grupos de al menos cinco jóvenes que lleven a cabo sus propias iniciativas solidarias. Las inscripciones comenzaron en diciembre de 2016 y han atraído desde entonces a 72.000 personas.

¿QUÉ ES EL CUERPO EUROPEO DE SOLIDARIDAD?

El Cuerpo Europeo de Solidaridad es una nueva iniciativa de la Unión Europea cuyo objetivo es crear oportunidades para que los jóvenes trabajen como voluntarios o colaboren en proyectos -en sus propios países o en el extranjero- que beneficien a comunidades y ciudadanos de toda Europa.

Tras un sencillo proceso de inscripción, los participantes podrán resultar seleccionados para incorporarse a toda una serie de proyectos. Realizarán los proyectos del Cuerpo Europeo de Solidaridad organizaciones debidamente acreditadas y autorizadas para llevarlos a cabo.

¿CÓMO FUNCIONA?

El Cuerpo Europeo de Solidaridad es una reserva de jóvenes que han hecho constar su interés por participar en proyectos de solidaridad y que aceptan y defienden los objetivos y principios del Cuerpo Europeo de Solidaridad.

Al inscribirte, tus datos quedarán guardados en el sistema del Cuerpo Europeo de Solidaridad, en cuya base de datos las organizaciones podrán buscar personas para participar en sus proyectos. A continuación, invitarán a los participantes seleccionados a incorporarse a los proyectos.

La Comisión Europea invitará a las organizaciones a solicitar financiación y otros tipos de ayuda para aquellos proyectos que cumplan los objetivos y principios del Cuerpo Europeo de Solidaridad. Una vez autorizados los proyectos, las organizaciones podrán acceder a la reserva de participantes y seleccionar a aquellos jóvenes que tengan las características más idóneas para participar en el proyecto. A continuación, las organizaciones se pondrán en contacto con los potenciales participantes y tomarán su decisión final.

Antes de recibir autorización para llevar a cabo proyectos del Cuerpo Europeo de Solidaridad y buscar y admitir participantes, todas las organizaciones se someterán a una serie de comprobaciones.

Antes de empezar el proyecto, y en función del tipo de proyecto y de tus conocimientos y experiencia, podrás recibir formación del Cuerpo Europeo de Solidaridad.

¿QUIÉN PUEDE FORMAR PARTE DE ÉL?

Para inscribirte en el Cuerpo Europeo de Solidaridad debes tener 17 años, pero no podrás empezar el proyecto hasta que hayas cumplido los 18. Deberás terminar el proyecto del Cuerpo Europeo de Solidaridad antes de cumplir los 31 años.

Debes tener la nacionalidad (o la residencia legal) de uno de los Estados miembros de la Unión Europea o de uno de estos países: Islandia, Liechtenstein, Noruega, Turquía o la antigua República Yugoslava de Macedonia.

Si cumples estos criterios, puedes incorporarte al Cuerpo Europeo de Solidaridad, aunque algunos proyectos pueden imponer otras restricciones relacionadas con la edad, la residencia legal o la nacionalidad, según el tipo de proyecto de que se trate y cómo se financie.

¿QUÉ TAREAS SE HACEN?

Los proyectos abarcan toda clase de temas, pero todos deben cumplir los objetivos y principios del Cuerpo Europeo de Solidaridad.

Algunos ejemplos de tareas que te pueden pedir que hagas:

  • Ayudar a reconstruir una escuela o centro social destruido por un terremoto.
  • Dar asistencia a solicitantes de asilo recién llegados.
  • Desbrozar un bosque para evitar incendios.
  • Trabajar con personas discapacitadas en centros sociales.

No tendrás que participar en la respuesta inmediata a catástrofes. De estas tareas se encargarán personas con una formación especializada y con una experiencia que les permita moverse con seguridad en entornos peligrosos de ese tipo.

¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE LA PARTE DE VOLUNTARIADO Y LA OCUPACIONAL?

El Cuerpo Europeo de Solidaridad tiene dos vertientes complementarias: actividades de voluntariado y actividades ocupacionales. La vertiente de voluntariado ofrece a los jóvenes la oportunidad de prestar en otro país un servicio voluntario a tiempo completo durante un período de entre dos y doce meses. Se basa en el Servicio Voluntario Europeo (englobado en ERASMUS+) y otros programas de financiación de la UE.

La vertiente ocupacional ofrecerá a los jóvenes una oportunidad de trabajo, prácticas o aprendizaje en toda una serie de campos de actividad relacionados con la solidaridad en los que se necesitan personas jóvenes, muy motivadas y mentalizadas sobre temas sociales. La vertiente ocupacional irá introduciéndose poco a poco a través de asociaciones con organismos públicos, ONG y empresas activas en estos campos.

En cada proyecto se necesitan personas con cualificaciones y experiencia diferentes. De ahí que, a la hora de admitir participantes en el Cuerpo Europeo de Solidaridad, las organizaciones puedan elegir entre voluntarios, personal laboral, aprendices o becarios.

Los voluntarios no percibirán remuneración alguna, pero sí otros tipos de ayuda que dependerán del programa de la UE que financie la actividad: en general, transporte de ida y vuelta al proyecto, alojamiento, comidas, seguro médico y algo de dinero de bolsillo para sus gastos de estancia.

Los jóvenes contratados a través de la vertiente ocupacional del Cuerpo Europeo de Solidaridad tendrán contrato de trabajo y se les remunerará de manera acorde con la normativa salarial y los convenios colectivos vigentes en el país correspondiente. En principio, se cuenta con que corran con sus propios gastos de estancia y alojamiento gracias al sueldo que les pague su empleador. Estarán sujetos a la legislación laboral del país en el que trabajen.

Las personas contratadas como aprendices o becarios también tendrán contrato de trabajo y, en principio, se les pagará una dieta.

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