China ya lleva tiempo acumulando inversiones en Defensa para modernizar su ejército. Entre 2000 y 2006 su presupuesto militar creció anualmente por encima del 10%, situándose como el segundo país del mundo por gasto en este campo, solo por detrás de EE UU. China ya es la mayor fuerza naval del mundo y a mediados de siglo pretende ser una de las grandes potencias mundiales.

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China se ha propuesto liderar el mundo. Desde que China recibiera la reciente retirada estadounidense del Tratado INF, el gigante asiático se puso manos a la obra.

Sin embargo, desde hace meses los responsables de la seguridad china ya intuyeron este anuncio y comenzaron a estudiar posibles escenarios. Desde entonces, el ejército chino estaba más que prevenido.

Desde Pekín están convencidos que Washington está decidido a competir estratégicamente con China. Puesto que el país asiático denuncia la intentona estadounidense de impedir su transformación en una gran potencia.

Xi Jinping, en su primera alocución del año a las tropas, pidió que el Ejército Popular de Liberación (EPL) pueda estar en disposición de combatir. “Para China la era de depender de la estructura bilateral de control de armamento entre EEUU y Rusia ha acabado”, dijo Xi Jinping.

China ya lleva tiempo acumulando inversiones en Defensa para modernizar su ejército. Entre 2000 y 2006 su presupuesto militar creció anualmente por encima del 10%. Por lo que China se situó como el segundo país del mundo por gasto en este campo, solo por detrás de EE UU.

“El mundo encara un periodo de grandes cambios no vistos en un siglo”, matizó el presidente. La reforma militar y armamentística se ha visto especialmente acelerada en 2015. Entonces, Xi Jinping, presidente del país y jefe de la Comisión Militar Central, ordenó la restructuración más profunda en treinta años.

En su discurso al 19 Congreso del Partido en 2017, Xi fijó la meta de convertir a China en una de las grandes fuerzas mundiales. En plan de Xi está diseñado para lograr la hazaña en mediados de siglo. Para ello, en 2020 el Ejército Popular de Liberación deberá convertirse en una fuerza con gran capacidad estratégica y tecnológica. El objetivo es que en 2035 esté completado todo el proceso de modernización.

El desarrollo militar de China pone su énfasis en el desarrollo de sistemas de misiles, donde destacan los misiles hipersónicos. Estos misiles son muchos más difíciles de interceptar que los balísticos o de crucero.

Además, se desarrollarán sistemas cibernéticos con el objetivo de defender al país de posibles “guerras cibernéticas”. Por último, se reforzará la Marina para lograr la unificación entre el estrecho de Taiwán y el mar del sur de China.

Estados Unidos y Rusia, reyes de bombas

Según la Asociación por el Control de Armas, China cuenta con 280 cabezas nucleares; Estados Unidos, 6.650 y Rusia, 6.580. Pese a la abultada diferencia frente a las grandes potencias, el ejército chino está recortando distancias.

Este enero, China anunció la exitosa aprobación de su bomba nuclear más potente, apodada “la madre de todas las bombas”. En alusión a la bomba más poderosa del arsenal estadounidense y que EE UU hizo estallar en Afganistán en 2017.

Además, ya está en fase de pruebas un segundo portaviones. Desde 2017, China es la mayor fuerza naval del mundo, con más barcos y submarinos. Concretamente, 317 frente a los 283 que posee Estados Unidos. Entre ellos, destacan los nuevos submarinos nucleares capaces de transportar misiles de múltiples cabezas.

En su último informe sobre el poderío militar chino, publicado este enero, la Agencia estadounidense de Inteligencia de la Defensa (DIA) recuerda que el ejército chino carece de experiencia en un conflicto real, pues no ha combatido en 40 años. Sin embargo, subraya que China está “a punto de desplegar algunos de los sistemas más modernos del mundo” por lo que demuestra que China va en serio.

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