Las encendidas críticas de Jordi Évole en ‘El Hormiguero’ cabrearon, y mucho, en Twitter. Junto a un Motos que consiguió 3,4 millones de espectadores, el presentador convirtió el programa casi en un monólogo.

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No dejó títere con cabeza. Jordi Évole repartió estopa para todo el mundo y demostró estar cabreado, indignado y muy encendido. Algo que ya había dejado claro en los últimos días desde su cuenta en Twitter. Aprovechando que ‘Salvados’ cumplía diez años de vida, ‘El Hormiguero’ recibía al periodista. Ya desde el segundo uno, se vio que no iba a tener piedad con nadie.

La retirada de la obra de ARCO, la censura del libro ‘Fariña’ o la condena al rapero Valtonyc habían puesto a Évole ‘calentito’. El periodista ayudó a calentar aún más el ambiente con sus críticas contra lo que Pablo Motos calificaba de “dictadura de lo políticamente correcto”.

La primera de Évole llegó en forma de foto. El periodista regaló a Motos dos de las fotos de Santiago Sierra retiradas de ARCO. Se trataba de las imágenes de Alfon y Bodalo. “La imagen de la libertad de expresión en España está por los suelos, vemos un capítulo de ‘Cuéntame’ y es más moderno que la España actual del PP”, decía Évole.

Y aunque en muchas de sus críticas los espectadores se mostraron de acuerdo, muchos cargaron contra Évole por otras declaraciones. Entre ellas, por decir que “estamos volviendo a la dictadura”.

“Lo de ARCO es síntoma de lo nerviosas que están las élites de este país con el tema catalán. Ya sabes que yo siempre he sido muy crítico con el tema catalán y que me he declarado no independentista y lo sigo siendo, pero creo que el procés ha tenido una cosa buena, que les veo muy nerviosos por cosas como lo de ARCO o la inmersión lingüística”, decía Évole, llevándose también más de una crítica en Twitter.

Por repartir, dio hasta a Marta Sánchez. El periodista aseguró que los verdaderos patriotas eran los jubilados que habían salido a la calle solo unas horas antes y no la cantante por poner letra al himno “mientras tributa su dinero fuera de España”.

Aunque recibió el aplauso del plató, muchos en redes dejaron claro que una cosa no tenía que ver con la otra.

El proceso catalán o la huida de Anna Gabriel a Suiza también tuvieron cabida en la entrevista, que se convirtió en casi un monólogo. Con Évole, Motos ‘pasó’ de las hormigas, de las secciones y demás contenido del programa para dedicarle ‘El Hormiguero’ a él

Sin embargo, las críticas se multiplicaron y fueron muchos los que cargaron contra un discurso que calificaron de demagogo.

Éxito infalible

Pese a las críticas en Twitter, ‘El Hormiguero’ fue de nuevo un éxito infalible. El programa marcó un estupendo 17,1% de share y una media de 3.386.000 espectadores. El espacio fue así lo más visto del día.

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