El 10 de diciembre de 1948 se firmaba la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Hoy, 70 años después, muchos de sus artículos siguen sin cumplirse. Especialmente, en el caso de millones de mujeres. Amnistía Internacional repasa en un informe los 5 derechos que apenas protegen a mujeres de todo el mundo.

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Fue precisamente gracias a una activista, Hansa Mehta, que la Declaración Universal de los Derechos Humanos hace referencia a los “seres humanos” y no sólo a los hombres. Fue un 10 de diciembre de 1948 que se firmaba un documento que a día de hoy recoge artículos que no se cumplen. Sobre todo, en el caso de millones de mujeres en todo el mundo.

Aunque el avance en igualdad ha sido notable, Amnistía Internacional ha elaborado un informe atendiendo especialmente a 5 de estos DDHH que se ven más amenazados que nunca para las mujeres.

Artículo 3

El Artículo 3 recoge que todo “individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. En el caso de las mujeres, la mayor afectación se produce en el ataque a la libertad sexual. Sólo en España, en los seis primeros meses de 2018 se denunciaron 801 violaciones y otros delitos contra la libertad sexual. Lo que supone más de cuatro violaciones al día.

En países como Somalia, las mujeres suelen ser forzadas a contraer matrimonio y sufren violencia en el ámbito familiar. En Nigeria, miles de mujeres desplazadas claman justicia por los abusos que han sufrido por las propias fuerzas de seguridad nigerianas. Y eso, por recoger sólo unos ejemplos.

Artículo 4

“Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre. La esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas”. Sin embargo, la extrema pobreza y la precariedad laboral se ciñe especialmente con las mujeres. La ONU estima que la trata de personas mueve entre 5.000 y 7.000 millones de dólares al año.

Y unos 4 millones de personas se ven desplazadas de un país al otro. África, Asia, el Pacífico y las Américas son los lugares donde más se registran.

Se calcula que entre 40.000 y 50.000 mujeres y niñas son víctimas de la trata de seres humanos. Muchas son explotadas sexualmente.

Artículo 17.1 y 17.2

“Toda persona tiene derecho a la propiedad individual y colectivamente”, dice en su primer apartado. “Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad”, dice en el segundo.

Pero la ONU sostiene que las mujeres poseen sólo el 12,8% de las tierras de cultivo del mundo. Las situaciones de apropiación indebida de tierras y agua por parte de las multinacionales son innumerables.

Artículo 23.1 y 23.2

“Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo”, dice en su primer apartado. “Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual”, dice en el segundo.

Existen más de cien países, entre ellos Francia, India, Rusia, Brasil y Egipto, que siguen teniendo leyes que impiden a las mujeres realizar determinados trabajos. Así, unas 2.700 millones de mujeres no pueden por ley tener las mismas posibilidades de trabajo que los hombres.

Además, llevan a cabo más del doble del trabajo doméstico y de cuidados no remunerados. Lo que afecta al acceso a la educación y a la igualdad de oportunidades.

Artículo 25.1

“Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la asistencia médica y los servicios sociales necesarios”.

El 40% de las mujeres de todo el mundo viven en países donde el aborto sigue estando restringido. Alrededor de 225 millones de mujeres no tienen acceso a método anticonceptivos, poniendo en riesgo su salud.

Otras muchas son encarceladas por procesos de aborto y hay quien lo practica de manera clandestina y termina muriendo.

En países como Argentina, Irlanda, Polonia o Andorra se siguen sucediendo las manifestaciones para reclamar el derecho al aborto. En sitios como Nepal, son marginadas a vivir en condiciones insalubres mientras tienen la menstruación.

E incluso en EEUU, los recortes en las clínicas de planificación familiar han puesto en peligro la salud de millones de mujeres. Algo que también ha sucedido en Europa.

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