La desaparición de Gabriel Cruz mantiene en vilo a las redes sociales, que se vuelcan en su búsqueda. Mientras, en Níjar, cientos de voluntarios rastrean la zona para encontrar al pequeño.

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Este jueves a primera hora, se reanudaba la búsqueda del pequeño Gabriel Cruz. El niño, de 8 años, desaparecía el pasado martes en tan sólo un recorrido de 100 metros en Níjar (Almería). Concretamente, en el barrio de Las Hortichuelas, cuando salía de casa de su abuela para ir a jugar a la cercana casa de unos amigos.

Las redes sociales siguen volcadas en la desaparición del pequeño. Conmocionados por el suceso, los tuiteros muestran sus mensajes de apoyo a la familia y ayudan a difundir la foto y características de Gabriel. El niño desaparecía vestido con un pantalón negro con rayas blancas y una sudadera de color rojo.

Algunos han compartido también los teléfonos en los que puede darse cualquier información. A pesar de ello, la madre de Gabriel ha pedido que dejen libres los móviles de los padres, que esperan cualquier información de la policía.

La desaparición de Gabriel Cruz ha propiciado también todo tipo de bulos. Entre ellos, que se dará una recompensa de 10.000 euros por cualquier información. Videntes y otros personajes sin escrúpulos han aprovechando también para llamar a la familia. Insisten en que “ven cosas” acerca de la desaparición.

Tal ha sido la avalancha, que la madre de Gabriel ha pedido que por favor dejen de llamarles al teléfono. “Si dicen que ven algo, pues que pongan una vela o que llamen a los números de la policía”, ha dicho.

“No creo que se lo hayan llevado”

Patricia, la madre del pequeño, ha ofrecido varias entrevistas este jueves. Rota de dolor y acompañada por el padre del niño, ha asegurado que no saben qué ha pasado. Patricia asegura, eso sí, que no cree que se lo hayan llevado. “No temo que alguien lo haya raptado”, ha dicho. “No sabemos qué ha podido pasar. Podría haberse caído”, decía, esperanzada con encontrar a su hijo.

Gabriel conocía perfectamente la zona y su madre dice que no es un niño travieso. “Vivimos en un sitio pequeño, donde todos nos conocemos. La zona no la transita mucha gente y él no tiene malicia ni es pícarlo. Es muy inteligente, muy bueno y obediente. Es un niño muy lindo”, ha dicho entre lágrimas.

Las labores de búsqueda continuarán durante todo el día con la esperanza de encontrar al niño o, al menos, alguna pista.

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