Meghan Markle ha brillado con su vestido de novia y su entrada a la capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor. La exactriz deslumbraba en la boda del año y en redes sociales.

Publicidad

Como en toda boda, era el secreto mejor guardado. Meghan Markle descubría su vestido de novia al llegar a la capilla de San Jorge, en el castillo de Windsor. Dentro esperaba ya Harry en el altar. Su entrada ha sorprendido a muchos, ya que parte del recorrido hasta encontrarse con su futuro marido ha sido en solitario. La exactriz solo estaba acompañada por el cortejo de damas y pajes.

Si hay un adjetivo que más se repite en redes sobre el vestido de Meghan es el de “sencillo”. La naturalidad, las líneas puras y limpias y a la ausencia de adornos marcaba el vestido de Markle. También la elegancia.

Para su gran día y la que es la boda del año, Meghan Markle elegía un diseño ajustado a su figura, de escote barco y manga francesa. Con un velo que le cubría la cara, una tiara del joyero real inglés y pendientes cortos y pulsera como únicas joyas.

El look, sin duda, sorprendía y brillaba en Twitter, donde alababan su sencillez y elegancia. La diseñadora británica Clare Waight Keller, primera directora artística de la histórica casa francesa Givenchy, ha sido la encargada del diseño.

Meghan entraba sola, precedida por su madre y la Reina de Inglaterra. Tras recorrer parte del pasillo en solitario, el príncipe Carlos se unía a ella para prestarle su brazo y acompañarla hasta el altar.

Una vez allí, Harry no dudaba en exclamar un “estás increíble” y saludarla con un tímido “hola Meghan”.

Reacciones en Twitter

 

Publicidad

Comentarios