‘Casados a primera vista’ ha vivido un doble fracaso esta temporada. Ni amor, ni audiencia. El programa se despide con sus peores datos y con sólo una pareja dispuesta a seguir su relación.

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Seis parejas arrancaban hace casi tres meses la aventura de ‘Casados a primera vista’. De todas ellas, sólo cuatro llegaban al final del programa. El primer divorcio llegaba prácticamente a la semana siguiente del estreno. Pocas semanas después, otra pareja rompía su relación. En su emisión final, otras tres tomaban caminos separados. Sólo una decidía continuar adelante. El balance no puede ser peor: el amor sólo triunfa en uno de los seis casos.

María José y Julián eran los primeros en enfrentarse a la decisión. La pareja más madura de la edición no había tenido un camino fácil. De hecho, una fuerte discusión estuvo a punto de terminar en divorcio hace un par de semanas. Sin embargo, la murciana y el santanderino daban la sorpresa. Él, siempre más dispuesto a conquistar a su mujer, firmaba la separación. Ella no.

María José aseguraba que veía en Julián a un hombre del que enamorarse. También reconocía que él había tenido mucha paciencia. El cántabro, por su parte, alegaba que firmó porque pensaba que ella lo haría. Tales fueron sus dudas, que a punto estuvo de coger los papeles y romperlos. Por eso, ambos se marchaban con los anillos puestos y de la mano. Aunque el divorcio siga por cauces legales, no todo está perdido entre ellos. Los dos prometían que se verían y conocerían mejor fuera de ‘Casados a primera vista’.

Sin embargo, en los perfiles sociales de María José y Julián es imposible saber si a día de hoy han logrado fortalecer su relación y están juntos o sólo les une una amistad.

Sheyla y Carolyne no corrieron la misma suerte. Aunque su relación empezó bien, la falta de sexo y sus diferentes personalidades impidieron que llegara a buen puerto. Las dos firmaban el divorcio, aunque se lo tomaban con humor y dejaron claro que lo único que tienen en común es su paso por ‘Casados a primera vista’.

Gabriel y Dámaris no terminaron tampoco bien. Pese a su atracción al principio, los andaluces acabaron de la peor manera. No sólo tomando caminos separados sino enfadados. Ella no se tomó nada bien que él firmara el divorcio, pese a que ella también lo había firmado. Gabriel no dudaba en asegurar que a Dámaris le había fastidiado el rechazo y explicaba que había firmado porque sabía que ella lo haría. Algo que Dámaris no se creía.

Alessandra y Adrián fueron los únicos que decidieron apostar por su relación y continuar casados. Ambos despertaron aplausos en Twitter, aunque ninguno ha aclarado si a día de hoy siguen juntos. Los más jóvenes de la edición han dado una muestra de madurez. Y es que los dos entendieron que debían confiar y conocerse antes de dejarse llevar por la atracción física. Un ejemplo de convivencia y aprender el uno del otro. Lo que ha hecho que el amor surja entre ellos.

Así, convertidos en trending topic, fueron los únicos que arrancaron aplauso unánime en redes sociales.

Audiencias

Si fracaso ha sido el método, fracaso también ha sido la audiencia. ‘Casados a primera vista 4’ es ya la edición menos seguida del programa. De hecho, se despide como tercera opción, con sólo un 8,5% de share. Un batacazo que deja muy difícil la renovación del espacio para una quinta temporada.

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